....*

Lugar sagrado: Tiahuanaco (altiplano andino / Bolivia / Sudamérica) - LA CIUDAD DE LOS DIOSES




El destino de Tiahuanaco (a una altura de casi 4.000 m.s.n.m, ubicada a unos 70 kms. de La Paz, capital y departamento homónimo, y a unos 20 del lago Titicaca, en la provinica de Ingavi, Bolivia) recuerda antiguos dramas.

Según las crónicas transmitidas por los indios, aquel territorio fue habitado por una raza superior de hombres blancos, establecidos en los Andes luego del hundimiento de su primer hogar, la Atlántida (o Aztlan).

Floreciente ya 12.000 años a.C., celebró su apogeo en el milenio decimoprimero.

Convertida en la capital del imperio andino de los Aha, con soberanos que gobernaban nominalmente en nombre del 'Primero' (Aha-Men-Ptha: Primer corazón o corazón primogénito de Ptah, que según multitud de textos egipcios era el único dios, mientras que cada Per Aon Aha - o Faraon - sería su descendiente), reflejaba la arquitectura, la organización social y la estructura urbanística de aquella patria primitiva.

Sobre sus columnas y muros estaban grabados los dibujos que mostraban el curso exacto del Sol - no el aparente - con respecto a las demás estrellas, entre las que figuraban la Osa Mayor, Orión y Las Pléyades.

La civilización de la América precolombina, irradiada desde allí, fue impulsada por este poderoso centro.

Incluso la antigua Cuzco (en el Perú), levantada por su misma gente milenios antes de la aparición de los Incas, fue planificada - al igual que las demás ciudades Aha - con avenidas rectas, una plaza central y un Templo del Sol, que resistió todos los terremotos y desastres que se sufrirían luego.

Machu Picchu, Ollantaitambo, Pisac y Plateriario, fueron otras obras erigidas con iguales reglas y procedimientos.

Y más testimonios dejados por esta gran civilización, trasplantados desde la 'primera patria', se encuentran en Chile, Ecuador, Colombia y varios países de América Central.

La antigüedad de estas civilizaciones andinas y el alto nivel de su desarrollo han sido corroborados por las piedras que se encontraron también en Perú, en los alrededores de Ica, una pequeña localidad cerca de Nazca.

Sobre ellas aparecen cincelados los continentes a la deriva, las constelaciones, las mutaciones genéticas de animales hoy desparecidos, y de hombres que vivieron en tiempos inmemoriales, el proceso de síntesis clorofílica, las operaciones de corazón y cerebro, y a los médicos, en el acto de operar, con los instrumentos en sus manos.

Pero esta extraordinaria metrópolis - recordada por milenios como 'el lugar de los milagros, donde se vivía feliz', fue destruida, y - según Arthur Posnansky (célebre investigador austríaco), nunca más reconstruida - por el cataclismo más desastroso de todos en la historia del planeta: El diluvio universal del año 9792 a. C.

La naturaleza despiadada borró, una vez más, y en sólo cinco días, la vida laboriosa de sus habitantes, sembrando la muerte y la desolación, como consecuencia de los terroríficos terremotos.

Los Andes fueron nuevamente impulsados hacia lo alto, y todo el inmenso territorio se inclinó .

La erupción de innumerables volcanes, el incendio de bosques, los ríos de lava hirviendo, y el derretir de los glaciares contribuyeron a la formación de ese 'mar interior' (el Titicaca, que aún conserva algo de salado, vanagloriándose de su origen oceánico, como lo demuestran los depósitos de algas marinas y de conchillas en lo que entonces era el puerto de la ciudad), cuya extensión máxima alcanzó los 90 km2, y sumergió una gran parte de la urbe (que todavía se encuentra bajo sus aguas), a la vez que transformaba el paisaje hasta dejarlo parecido al lunar.

Todo ello causado por un nuevo y repentino cambio de orientación del eje terrestre.

De acuerdo con Ibarra Grasso - otro investigador, pero argentino - 'hasta el monolito Pachakama señala decididamente con su brazo diestro, que el norte estaba a la derecha'.

Y junto con el austríaco sostienen que 'la disposición básica de los monumentos del tercer período era hacia el Oeste', lo que nos dice por dónde salía el Sol entonces, ya que las sagradas reglas impuestas a los constructores en eras pretéritas fueron siempre respetadas por todas esas avanzadas e íntimamente relacionadas civilizaciones, y ningún sacerdote habría permitido jamás que se edificara en sentido al Sol poniente, ya que hubiese sido un acto sacrílego, debido a los rituales que sólo podían desarrollarse frente al astro en su naciente.

La controversia acerca de estos temas continúa, pero felizmente, es la memoria histórica de los mismos indios la que ha permitido saber qué sucedió, quiénes eran y de dónde venían los arquitectos de aquella ciudad monumental.

Pero las esculturas conservadas también nos muestran sus retratos y confirman la heterogeneidad de los pueblos que participaron de su admirable ciclo cultural (como los propios Khollas, o coyas), y cuyos últimos resplandores aún se aprecian en el altiplano de Bolivia y de Perú, muy a pesar de la nefasta acción de los conquistadores españoles, que - entre muchos otros daños - hasta despojaron a los edificios (dedicados al antiguo culto) de sus láminas de oro, concebidas de tal manera que cuando el viento pasaba entre ellas producía melodías armoniosas.

También quitaron las piedras preciosas que aún decoraban los altares, así como las guarniciones de oro y plata, y arrojaron al fuego los milenarios recuerdos, hasta ese momento pese a todo conservados, en los enigmáticos anales del Templo del Sol de Tiahuanaco...






-------------------------------------
lugares sagrados del mundo en
TAROT DE MáXIMO
fuente: Los Soberanos de los Mundos Perdidos
(Jadwiga Pasenkiewicz)




* Si no ves el contenido de este post es porque estás usando algún bloqueador de publicidad junto a tu navegador. Elige Desactivar en tarotdemaximo.blogspot.com en el menú que se despliega al clickear sobre el ícono de opciones (en la barra de navegación), y luego actualiza la página. Gracias!